DIOS

DIOS

Muchas veces
el hombre conduce su barco
entre el escollo y la ola
sin gran esfuerzo
como si su experiencia

la hubiese puesto en el piloto automático
de la razón, de la tolerancia y del amor humano.

Pero a veces, es como
si una mano invisible e inhumana
desconectase el piloto automático
conduciendo la nave deliberadamente
directa al acantilado y reventando la montaña

con los habitantes del país
y la tripulación de la nave

en un estallido de violencia incontrolable.

Esa mano abusa
tantas veces
del nombre de Dios.

THÓR STEFÁNSSON, Islandia

Traducción en colaboracion con el autor de Germain Droogenbroodt y Rafael Carcelén