LOS HERALDOS NEGROS

 

Una protesta por el asesinato de George Floyd

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé! Golpes como del odio
de Dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido se
empozara en el alma… ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y
en el lomo más fuerte. Serán tal vez los potros de bárbaros atilas; o
los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma, de alguna fe adorable
que el Destino blasfema. Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

¡Y el hombre … Pobre … pobre! Vuelve los ojos, como cuando por
sobre el hombro nos llama una palmada; vuelve los ojos locos, y
todo lo vivido se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes … ¡Yo no sé!

CÉSAR VALLEJO, Perú (1892 – 1938)
de “Los heraldos negros”